La ropa no consigue el trabajo por ti, pero sí influye en la primera impresión y en cómo te sientes. La regla de oro: viste un poco mejor que la gente que trabaja en ese lugar. Si no sabes cómo es el ambiente, investiga: mira fotos de la empresa o entidad, o pregunta a Recursos Humanos qué código de vestimenta usan.
Según el tipo de puesto
- Oficina y administración: camisa o blusa lisa, pantalón o falda de vestir, zapatos cerrados. Un saco es opcional.
- Atención al público y ventas: ropa formal y cómoda, cuidando la apariencia de manos y calzado.
- Puestos técnicos u operativos: ropa limpia y ordenada, sin necesidad de traje; si la entrevista es en planta, lleva calzado cerrado.
- Entidades del Estado: en general, una vestimenta formal sobria.
Reglas simples
- Limpia y planchada. Es más importante que la marca.
- Que te quede bien y te sientas cómodo. Si estrenas ropa, pruébala antes.
- Colores neutros. Azul, gris, negro, blanco, beige. Los estampados llamativos distraen.
- Calzado cuidado. Muchas personas notan primero los zapatos.
- Poco perfume y accesorios discretos.
- Cabello y uñas ordenados.
Qué evitar
- Ropa muy ajustada, transparente o con mensajes.
- Gorras o lentes oscuros en interiores.
- Zapatillas desgastadas o sandalias, salvo que el ambiente lo permita claramente.
- Olvidar lo básico: DNI, copia de tu CV, lapicero y libreta.
Si tu presupuesto es ajustado
No necesitas comprar ropa nueva: pide prestado un saco o una camisa a un familiar, usa lo mejor que tengas y cuida los detalles (planchado, limpieza, calzado lustrado). Lo que más se nota es el cuidado.
Otros tips para ese día: entrevista virtual: 8 tips.
Última revisión de este artículo: 04/10/2026. Equipo Buscochambita.
Foto: Resume Genius en Unsplash