Las entrevistas en convocatorias públicas se parecen a las privadas, pero con algunas diferencias: las hace una comisión, siguen criterios y puntajes de las bases y suelen ser más estructuradas. Prepararte con eso en mente puede darte ventaja.
Qué suele evaluar la comisión
- Conocimientos técnicos del puesto: normas, procedimientos o herramientas relacionadas con las funciones.
- Experiencia y casos concretos: cómo resolviste situaciones similares.
- Desenvolvimiento: claridad, orden y seguridad al responder.
- Actitud y compromiso con el servicio público.
Los criterios y puntajes están en las bases: léelos y prepárate para cada uno.
Cómo prepararte
- Relee el perfil del puesto y subraya cada función. Piensa un ejemplo tuyo para cada una.
- Estudia las normas básicas del área (por ejemplo, contrataciones, presupuesto, gestión documental), según el puesto. No necesitas memorizar artículos, pero sí entender los conceptos.
- Investiga la entidad: qué hace, a quiénes sirve, quién la dirige, qué proyectos tiene.
- Practica en voz alta con una persona que te haga preguntas sorpresa.
- Prepara respuestas con el método SOAR: situación, objetivo, acción y resultado.
El día de la entrevista
- Llega puntual con tu DNI y los documentos que pidan.
- Saluda a cada miembro de la comisión.
- Escucha toda la pregunta antes de responder y pide aclaración si no la entiendes.
- Sé honesto: si no sabes algo, dilo y explica cómo lo averiguarías.
- Mantén un tono respetuoso y profesional.
Errores que restan puntos
- Dar respuestas vagas, sin ejemplos.
- Criticar a empleadores anteriores.
- Mostrar interés solo por la estabilidad o el sueldo.
- Desconocer las funciones del puesto.
Para entender cómo se asigna el puntaje, lee cómo se califica un proceso CAS, y para ensayar respuestas, las preguntas frecuentes en una entrevista.
Última revisión de este artículo: 04/10/2026. Equipo Buscochambita.
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